Adiccion a la heroina
  • Atef Souied Espada
  • Médico especialista en Adicciones. Nº colegiado: 282867667

Adicción a la heroína

La amapola, adormidera, planta del opio o pappaver somniferum es una planta de la familia de las papaveraceas originaria de los países de la cuenca mediterránea, aunque hoy en día crece en campos y caminos de prácticamente todo el mundo (se creé que Alejandro Magno la llevo a Asia). Puede llegar a medir un metro de alto y tiene un tallo de color verdeazulado. Sus hojas, que no tienen pelo, son de superficie brillante, anchas y onduladas. Sus flores suelen ser blancas o violetas y se caracterizan por tener forma de cáliz. Sus frutos son capsulares y llenos de semillas oscuras.

Historia de la heroína

De los frutos, mediante métodos tradicionales (se hacen cortes en el fruto para que salga una resina que al secarse da lugar a un látex por secado llamado opio) o más modernos -desecación, trituración y separación-, se obtiene una serie de productos naturales llamados opiaceos. Según su estructura química se dividen en dos grandes grupos:

El opio ha sido utilizado en muchas culturas y civilizaciones a lo largo de la historia de la humanidad. Hay registros en el Papiro de Ebers de que ya era utilizado en el antiguo Egipto y antes por los sumerios (3.000 A.C.). En Grecia había cultivos destinados a la producción de adormidera, la cual se empleaba como analgésico, antidiarreico y ansiolítico; de hecho, Hipócrates en sus obras lo recomendaba para tratar los cuadros de histerismo. Sus propiedades analgésicas y relajantes también fueron explotadas por los romanos. El mayor representante de la medicina islámica Ibn Sina o Avicena (siglo IX) defendía acérrimamente sus propiedades como eutanásico, anestésico y analgésico. En siglo XIX, por la confrontación de intereses comerciales entre China y el Imperio Británico, tuvieron lugar las denominadas Guerras del Opio.

"La heroína fue creada en 1898 por el laboratorio alemán Bayer con el fin de comercializar una alternativa a la morfina creyendo que no tenía tanto potencial adictivo como esta última"

Los cultivos de adormidera, a día de hoy, son empleados por la industria farmacéutica para fabricar diversos fármacos analgésicos; de hecho, en nuestro país existen plantaciones de hasta 13.000 hectáreas explotadas por empresas privadas. Estos cultivos están custodiados por fuerzas de seguridad del estado.  Los principales exportadores de adormidera para su uso ilegal, es decir, para la fabricación de heroína, son Afganistán, Tailandia, Laos, México, Colombia y Bolivia.

¿Es lo mismo opiáceo que opioide? No; el termino opiáceo hace referencia al origen, es decir, son sustancias que se obtienen de la adormidera. Algunos autores también denominan opiáceos a los productos químicos derivados de la morfina. Opioide hace referencia a aquellas sustancias que tienen un efecto similar al de la morfina.

Diferencia entre opioides y opiáceos

Algunos ejemplos sirven para entender su clasificación:

  • Opiaceo Opiode: Morfina

  • Opiaceo no opiode: Papaverina

  • Opiaceo semisintetico opiode: Heroína o diacetilmorfina

  • Opioide sintético no opiáceo: Metadona y petidina


A lo largo de los siguientes apartados desarrollaremos la enfermedad de la adicción a la heroína y aquellos opioides sintéticos que han demostrado tener alto potencial adictivo detallando de forma especial sus efectos, síntomas y tratamiento.

La heroína fue creada en 1898 por el laboratorio alemán Bayer con el fin de comercializar una alternativa a la morfina creyendo que no tenía tanto potencial adictivo como esta última; teoría que se vino rápidamente abajo cuando se empezaron a describir los primeros casos de adicción.

La heroína pura, sin adulterar, se presenta en forma de polvo blanco y fino; en base a la adulteración química y la pureza de la mezcla existen cuatro tipos de heroína:

  • Heroína base o Tsao-ta: Presenta un color variable que puede ir desde gris claro a gris pardo, amarillento o incluso rosa. Es el resultado de unos pocos procesos químicos. Si se continúa adulterando puede dar lugar a los dos siguientes tipos. Su procedencia es el sudeste asiático.

  • Brown sugar o heroína marrón: Es la más consumida. Como su nombre indica es de color marrón y de aspecto terroso. Suele estar cortada con azúcar o estricnina; al igual que la anterior procede del sudeste asiático (Laos, Tailandia, etc.). Su pureza oscila entre el 25 y 50%.

  • Tailandesa: Se caracteriza por ser un polvo blanco o amarillento. En comparación con los demás tipos es la de mayor pureza (90% o más). Al igual que las dos anteriores también procede de los países del sudeste asiático.

  • Mexicana, negra o alquitrán negro: Es la de menor pureza. Tiene consistencia de resina espesa y oscura. En Europa apenas se consume este tipo siendo más propio de Norteamérica. 

La heroína se puede consumir por vía esnifada, fumada, por vía intravenosa o por vía intramuscular. Lo más frecuente es que se consuma por vía fumada o intravenosa. La vía de administración determina la intensidad de los efectos y la duración de los mismos; por ejemplo la vía intravenosa es aquella con la que se consiguen los efectos más intensos pero los de menos duración.

En cuanto a los opioides sintéticos con potencial adictivo relevante destacamos la meperidina, el fentanilo, la nortilidina y el desmetiltramadol.

 

El consumo de heroína puede ser mortal, incluso en pequeñas cantidades, debido a la rapidez con la que actúa en el organismo. Una sobredosis se produce cuando el cuerpo no puede procesar la droga, lo que provoca:

  • Depresión respiratoria severa, que puede llevar a la muerte.
  • Pérdida de conciencia y coma.
  • Paro cardíaco por fallo del sistema nervioso central.

La heroína callejera suele estar adulterada con otras sustancias, lo que aumenta el riesgo de sobredosis accidental.

Los signos de adicción a la heroína pueden ser físicos y conductuales. Algunos de los más frecuentes son:

  • Marcas en la piel por inyecciones.
  • Pupilas muy contraídas y aspecto descuidado.
  • Cambios bruscos de humor y aislamiento social.
  • Necesidad urgente de consumir para evitar el malestar.

Reconocer estos signos a tiempo es fundamental para buscar ayuda profesional y prevenir consecuencias graves.

El síndrome de abstinencia aparece cuando una persona dependiente deja de consumir heroína. Sus síntomas pueden ser muy intensos:

  • Dolor muscular y articular.
  • Sudoración excesiva y escalofríos.
  • Náuseas, vómitos y diarrea.
  • Ansiedad extrema e insomnio.

Estos síntomas suelen comenzar pocas horas después de la última dosis y pueden durar varios días, dificultando el proceso de desintoxicación sin supervisión médica.

Dejar la heroína sin apoyo profesional es extremadamente difícil y peligroso. El síndrome de abstinencia y la fuerte dependencia que genera esta droga hacen que la mayoría de las personas recaigan sin tratamiento adecuado.

Los programas profesionales ofrecen:

  • Desintoxicación supervisada, reduciendo riesgos físicos.
  • Tratamientos farmacológicos como metadona o buprenorfina.
  • Terapia psicológica para trabajar la dependencia emocional.

Buscar ayuda profesional es la vía más segura y efectiva para superar la adicción.

La heroína tiene un alto poder adictivo porque actúa directamente sobre el sistema nervioso central:

  • Provoca una euforia intensa e inmediata, lo que genera una fuerte necesidad de repetir la experiencia.
  • Su consumo frecuente desarrolla tolerancia, es decir, cada vez se necesita una dosis mayor para sentir el mismo efecto.
  • Crea una dependencia física y psicológica en poco tiempo.
  • El síndrome de abstinencia es tan intenso que muchas personas recaen para evitar el dolor y el malestar.

Estos factores hacen que dejar la heroína sin tratamiento sea extremadamente complicado, siendo necesaria la intervención profesional para lograr la recuperación.

Actuar rápidamente ante una sobredosis puede salvar vidas. Síntomas comunes:

  • Respiración muy lenta o inexistente.
  • Pérdida de conciencia.
  • Pupilas extremadamente pequeñas.
  • Piel fría y azulada, especialmente en labios y uñas.

Pasos a seguir:

  1. Llamar de inmediato a emergencias (112 en España).
  2. Colocar a la persona en posición lateral de seguridad si está inconsciente.
  3. No intentar inducir el vómito.
  4. Si se dispone de naloxona, administrarla según indicaciones médicas.

Nunca se debe esperar a que la persona se recupere por sí sola, ya que una sobredosis de heroína puede ser mortal en minutos.

Aunque a menudo se usan como sinónimos, existe una diferencia clave:

  • Opiáceos: sustancias naturales que se extraen de la planta de la adormidera, como la morfina y la codeína.
  • Opioides: incluyen tanto los opiáceos naturales como las sustancias sintéticas o semisintéticas, como la heroína, la metadona y el fentanilo.

Saber distinguirlos es fundamental porque muchos opioides recetados legalmente (por ejemplo, para el dolor crónico) también pueden generar adicción. Reconocer este riesgo ayuda a prevenir la dependencia involuntaria y la transición hacia drogas ilegales como la heroína.

La prevención de recaídas es un proceso continuo que requiere planificación y apoyo profesional. Estrategias clave:

  • Terapia psicológica continua para gestionar emociones y evitar los desencadenantes.
  • Participar en grupos de apoyo con personas en situaciones similares.
  • Evitar lugares, personas o situaciones asociadas al consumo pasado.
  • Mantener una rutina saludable con actividad física y una buena alimentación.
  • Contar con seguimiento médico regular para controlar la salud física y mental.

La heroína genera una dependencia muy fuerte, pero con tratamiento y apoyo es posible vivir libre de adicciones y reconstruir la vida personal y social.

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