Crack
Se trata de un tipo de base de cocaína que es fumada y que se presenta en cristales o rocas pequeñas y se consume mediante inhalación de su vapor tras ser calentado, lo que provoca un efecto casi inmediato, intenso y de corta duración. Su nombre proviene del sonido “crack” que produce al calentarse.
A diferencia de la cocaína en polvo, que suele esnifarse, el crack tiene un alto potencial adictivo debido a la rapidez e intensidad con la que actúa sobre el sistema de recompensa del cerebro, especialmente sobre la dopamina. El efecto eufórico dura solo unos minutos, lo que suele llevar a un consumo repetido en poco tiempo, generando un ciclo de dependencia física y psicológica muy agresivo.
Es una de las sustancias más vinculadas a contextos de exclusión social, consumo compulsivo y deterioro acelerado de la salud física y mental. Su tratamiento requiere una intervención integral que combine desintoxicación, apoyo psicológico y acompañamiento social.